Hoy vivo el dolor de un desamor.
Duele, porque duele saberse derrotada. Ver como tantos sueños se derrumban, como todas esas expectativas y añoranzas se esfuman de los sueños.
Duele, porque duele saberse insuficiente. Que por más que diera lo mejor de mí, sus ojos nos buscaban los míos, su sonrisa era para otros.
Duele, porque duele dejar atrás. Rendirse no es una de mis cualidades, por lo que siento como si un pedazo mío fuera arrancado de mi cuerpo.
Duele el tiempo perdido. Duelen los sueños no cumplidos, las esperanzas rotas, la miseria del despecho.
Duele estar solo. Los recuerdos sobre el escritorio, la ventana, el dormitorio.
Aún así, no puedo negarme a ello. Solo un gran amor causa un dolor tan profundo.
Y lo haría todo otra vez.
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