<>

domingo, marzo 10, 2013

El temor al Amor

y otras vainas

Hace unos días llegué a la profunda convicción de que nuestra generación le tiene miedo al Amor. Esta es la razón por la que actúan tan desinteresadamente, sin mayores compromisos ni consideraciones hacia el otro.

Temerle al amor es tenerle miedo al fracaso, al dolor, a lo infranqueable, a lo infinito. Es temerle al error que te perseguirá por le resto de tu vida, y no poder superar el sufrimiento de la pérdida.

Es temerle a cosas que realmente debieran aterrorizarnos. ¿Se imaginan vivir eternamente en sufrimiento, por la falta o la pérdida del verdadero amor? Debe ser insoportable, completamente devastador.

Nuestra generación le teme al amor, y con ello se niega a vivirlo. Temen al compromiso eterno, y por tanto viven en la inmediatez. Temen la espera, y por eso actúan sin pensar. Temen a la esperanza, y por eso son escépticos de la vida. Temen a la fidelidad, y por eso son infieles. Y lo hacen, porque temen al sentir el dolor del fracaso.

Pero al temerle a los reveses del amor, te niegas también al amor mismo. Te niegas a los riesgos, a los absolutos, a entregarte por entero y saltar del barranco a los brazos de lo desconocido... y a ser objeto de ese mismo amor.

Porque si uno no es capaz de amar, ¿cómo esperas permitir que alguien te ame? ¿cómo esperas reconocer las señales, y devolverlas para que ambos logren encontrarse? Porque las emociones actúan así, en la medida que las liberas, das el paso a que alguien las libere en la misma intensidad. Si todo lo que liberas es control, desconfianza y temor... ¿quién podría atreverse a entregarte algo más que eso? o peor aún, ¿ser capaz de reconocer y creer que otras emociones existen?

Al negarte a amar, te niegas a la posibilidad de ser amado. Y aunque no lo reconozcan, quién se lo ha negado, vive hoy en la eterna desazón de saber que jamás, jamás, conocerá lo que es que te conozcan, acepten y quieran en todo tu ser.

Veo esto a mi alrededor y me apena, ¿cómo puede ser el miedo tan grande que te niegues a vivir lo más hermoso de la vida? Veo una generación insegura del otro, amarga y ensimismada, con profecías autocumplidas de decepción y traición.

Yo me atrevo a amar. Descubrí lo que era hace 6 años atrás, y si bien también me dio miedo, el solo hecho de sentirlo fue tan hermoso y poderoso, que no pude negarme a ello. Me ha costado aceptarlo, y he sufrido mucho a su costo, a veces más de lo que creía posible... pero gracias al no temer, tengo hoy personas en mi vida que entregan de la misma manera que yo. Encontré a otros que no temen amar. Y me dan a mi su amor.

Hoy amo sin tapujos. No temo a la entrega, y mi recompensa es saberme contenida, querida y acompañada sin peros ni excepciones. Siento hoy la certeza de la eternidad, de saber sin espacio a dudas que estas personas estarán a mi lado siempre. Y saberlo, sentirlo, me entrega una dicha y un sentimiento de plenitud que ningún dolor podría lograr que me niegue a vivirlo, aunque sea un instante.

Hoy, creo que el amor eterno es posible. Y mantengo la esperanza de encontrarlo para mí, simplemente porque sé, y tengo a mi lado, personas capaces de la plena entrega. Y vale tanto la pena, que no me importa lo arduo o largo que sea la travesía.

Me gustaría que otros también perdieran el temor y recuperaran el valor a soñar.


• .•. δαγιαλ .•. • ∫

... † Παŋα Иσ Zγσμσμ .•.•‡ •

domingo, marzo 03, 2013

A hold of my dreams

Así que aquí estoy de nuevo. He convertido en una costumbre el postear una vez al año, pero no me recrimino por ello. Creo bonito para mí el ver mis reflexiones y sueños iniciales, y volver al año siguiente pudiendo comparar si estaba en lo correcto o no.

 El año pasado lo inicié llena de esperanzas, con la energía de enfrentar lo nuevo y la expectativa de lograr encontrar mi camino. Si bien hubieron circunstancias bastante negativas, al final del día puedo decir que logré efectivamente eso. Me estoy encaminando hacia mi futuro.

 Estar en la FECH probó ser una de las experiencias más demandantes de mi vida, psicológica, física y emocionalmente. Lo peor, fue querer creer que estaba entre compañeros, y darme cuenta que no era lo que yo creía. Me sentí sola y abandonada, hasta ninguneada, más de una vez, y la tristeza y decepción fueron mayúsculas. Hoy debato en el qué hacer al respecto. Momentáneamente, me he excusado de seguir participando activamente bajo la excusa de la tesis. La decisión permanente aún está por verse. Mi gran debate no está en el si dedicarle tu vida a un proyecto es o no correcto. Esa decisión la tomé hace años y no han nada que me haga cambiar de idea. Podría cambiar de proyecto, pero siempre intentaré hacer de este mundo un lugar mejor. No, mi debate está en la gente, en si aquellos con los cuales trabajo, efectivamente son aquellos con quienes quiero compartir sueños, ideales y proyectos. Es duro pensar eso, pero es aquello que me carcome, y quiero tomarme el tiempo que sea necesario para resolverlo.

Otro gran dolor del año fue la muerte de mi tía Janet, hermana de mi papá. Murió de la misma enfermedad que mató a mi abuelita: enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), o el mal de las vacas locas. Resulta ser que esta enfermedad es también hereditaria, y tiene una latencia de decenas de años. Con la muerte de mi tía, no solo hemos perdido a una de las personas más importantes en nuestra familia, el pilar después de mi abuelita... sino que todos recibimos una posible sentencia de muerte. Puede ser que en algún punto de la historia una generación o todas adquirimos la enfermedad... o que corre en nuestros genes y en cualquier momento cualquiera de nosotros puede caer. Lidiar con esa idea ha sido realmente difícil para la familia, y la pérdida ha dejado un vacío que no pareciera poderse superar... Yo sólo espero poder el día de mañana ver a toda mi familia reunida y feliz.

A pesar de lo anterior, de todas formas saco saldos positivos. Logré afiatar y construir nuevos lazos, que se han convertido hoy en importantes soportes y compañías en mi vida. Mi familia, en toda su locura, ha logrado aprender que, para ser una, debemos convivir y conocernos. Nos hemos atrevido, todos, a aprender a vivir con cada uno, respetarnos y mejorar. Por fin puedo decir que estoy construyendo una relación con mi papá, conociéndolo y de vuelta. Tuve amores y desamores, pero dentro de todo he ido aprendiendo más de mi misma.

Me siento en pie ahora, capaz de caminar hacia adelante y enfrentar lo que viene. Tengo dudas he inseguridades, como cualquiera, pero ya no me retienen. Me siento capaz de cumplir todo lo que desee, como hace rato no lo sentía.

Por eso ahora miro hacia adelante. Sueño estudiar políticas públicas, y estoy postulando a un magister en Francia. Sueño con enamorarme, y estoy abriéndome a la posibilidad de hacerlo, o al menos intentarlo.

He vuelto a soñar


• .•. δαγιαλ .•. • ∫

... † Παŋα Иσ Zγσμσμ .•.•‡ •